Fuente: El Confidencial 9 de abril de 2012

Carrefour ha decidido congelar este año el sueldo los más de 6.000 trabajadores de sus cadenas de supermercados ‘Express’ y ‘Market’, antiguos ‘Champion’, como consecuencia de la caída de ventas registrada en dichos establecimientosdurante el pasado ejercicio. “Resulta evidente que los resultados de 2011 son inferiores a los de 2010, por lo que se concluye que no procede incremento para el año 2012 de los salarios base del grupo”, según recoge una resolución publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

En concreto, los salarios base se situarán este año entre los 12.100 euros anuales del grupo de profesionales y los 14.411,29 euros al año del grupo de mandos. Por su parte, el grupo de especialistas se embolsará una retribución anual de 12.826 euros y el de técnicos y gestores, 13.595,56 euros.

La medida afectará a unos 6.400 trabajadores de unos 154 establecimientos de sus enseñas ‘Carrefour Express’, ‘Carrefour Market’ y mini-hipermercados de entre 2.500 y 4.000 metros cuadrados, informaron a Europa Press en fuentes sindicales.

En el transcurso de la negociación del convenio, las mismas fuentes apuntaron que la compañía mantendría las tablas salariales durante los años 2011 y 2012 teniendo en cuenta la situación económica actual y las previsiones de futuro en un entorno comercial fuertemente competitivo y de grave contracción del consumo.

De esta forma, según las mismas fuentes, la empresa reconocía que no era posible asumir un incremento de los costes si no existía una correspondencia con los resultados de ventas y manifestaba que ya había adoptado otras medidas de control del gasto en distintos capítulos como la renegociación de alquileres o medidas de ahorro energético.

Por enésima vez la firma gala de hipermercados vuelve a sufrir una reprimenda judicial por una vulneración de un derecho fundamental, algo que ya comienza a no ser noticia en el sector de grandes almacenes y no porque no estemos hablando de graves agresiones a los derechos de los trabajadores y trabajadoras, sino por lo habitual de la actitud de esta compañía.
El contenido de la demanda, en esta ocasión, se refería a la materia recogida en el artículo 38 del Convenio Colectivo de Grandes Almacenes. El apartado D del mencionado artículo contempla diversos supuestos que dan derecho a tres días de permiso retribuido, entre ellos, la situación dada por la enfermedad grave diagnosticada por facultativo de parientes hasta segundo grado de consanguinidad o afinidad.
Pues bien, CARREFOUR, en aras a evitar la ausencia de trabajadores de sus puestos de trabajo bajo cualquier pretexto, dificultaba la concesión de este derecho no limitándose a exigir al trabajador en cuestión un parte médico en que se indicara tan solo que la enfermedad a la que se aludía revestía gravedad, sino que, adentrándose en la intimidad del paciente, y por extensión, en la del trabajador pariente de aquel, exigía en el parte médico datos adicionales relacionados con la enfermedad padecida. Tal era el caso que muchos trabajadores de la empresa no ejercían su derecho a esa licencia retribuida para proteger la intimidad del enfermo.
La Sala de lo Social de la Audiencia Nacional estima que se ha acreditado y probado esa práctica ejercida de forma habitual por la empresa y falla a favor de las organizaciones sindicales de clase que instamos la demanda.
En cuanto al propio departamento sindical de CARREFOUR, FETICO, estuvo ejerciendo durante todo el proceso, y a la perfección, su cometido, defendiendo la actitud de la empresa y disculpándola si esa mala praxis se había producido, restando importancia al delito.
Más firmes se mostraron ante otra de las pretensiones de la demanda que era la referida al apartado B del mismo artículo. Se solicitaba, también por parte de UGT, que igual que en el Estatuto de los Trabajadores se equiparan los supuestos de enfermedad grave y hospitalización (con o sin intervención quirúrgica), en cuanto a días de permiso retribuido se refiere, bajo el mismo prisma de esa norma legal, también en el Convenio Colectivo se siguiera la misma equiparación, ya que, en el Convenio Colectivo vigente se da distinto trato a ambos supuestos en cuanto a número de días de permiso retribuido, reconociendo dos días para el supuesto de hospitalización y tres para el de enfermedad grave, algo a lo que se mostraron contrarios los representantes de FETICO, alegando que con la demanda se intentaba incluir nuevos supuestos en el apartado B del convenio, algo que ya en su día ellos no quisieron incluir. Impacientes estamos por ver cómo van a explicar eso a los trabajadores y trabajadoras de CARREFOUR.

Excel·lent reportatge al 30 minuts emès el 4 de desembre sobre el malbaratament d’aliments.

Podeu veure’l en línia fins a l’11 de desembre aquí:

http://www.tv3.cat/30minuts/reportatges/1823/El-menjar-que-llencem

Un mapa conceptual interactiu sobre els mites i els impactes de les grans cadenes de distribució. Pot servir de guió per fer xerrades i presentacions amb els vostres grups locals (fes clic a la imatge)

Avui que Lidl anuncia una inversió de 100 milions d’euros i la creació de 300 llocs de treball a Catalunya volem recordar quines són les activitats d’aquesta gran cadena alemanya i quines són les seves repercusions en les condicions de vida i de treball de molts milers de persones.

Podeu llegir sobre Lidl aquí:

Informe ‘Passeu per caixa’ sobre supermercats i drets laborals de la Campanya Roba Neta

Responsabilitat social empresarial i rentats de cara: a Lid li surt malament la jugada d’Albert Sales

 

IPS

Organizaciones sindicales y feministas cuestionan el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que rechazó, por considerarla multitudinaria, una demanda colectiva presentada por actuales y exempleadas de Walmart que sostienen que la empresa discrimina laboralmente a las mujeres. La demanda representa a 1,5 millones de trabajadoras.

Walmart es el comercio minorista más grande del mundo. El año pasado facturó 405.000 millones de dólares en ventas y emplea a 2,1 millones de personas en todo el planeta.

Ahora, las empleadas que quieran demandar a Walmart por discriminación sexual tendrán que proceder de modo individual o en demandas colectivas más pequeñas.

En el caso conocido como “Dukes versus Walmart Stores Inc.”, la Corte Suprema dictaminó por cinco votos contra cuatro que las demandantes carecían de un denominador común que ameritara una acción legal en conjunto, revocando decisiones previas tomadas por tribunales de menor rango.

En 2004, el Tribunal del Distrito de San Francisco autorizó a seis demandantes individuales a representar a 1,5 millones de empleadas de Walmart en un caso judicial nacional por discriminación sexual.

Después que Walmart apeló, el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito de Estados Unidos mantuvo la decisión del tribunal federal de distrito.

No obstante, en agosto de 2010 Walmart presentó una petición ante la Corte Suprema de Estados Unidos pidiéndole que evaluara el cumplimiento de ese fallo.

La decisión de la Corte Suprema no determinó si Walmart discrimina o no a las mujeres, aunque el juez Antonin Scalia sí escribió como parte de la justificación del dictamen que la evidencia presentada carecía de “pruebas significativas” en cuanto a que Walmart “operaba bajo una política general de discriminación”.

Según el sitio web oficial de la demanda colectiva, cuando las mujeres presentaron originalmente la moción para la misma, la apoyaron con 110 declaraciones juradas detalladas de aquellas que trabajaron en 184 tiendas de Walmart en 30 estados, junto con alrededor de 1,2 millones de páginas de los archivos corporativos de la empresa y otros testimonios de ejecutivos de la misma.

Buscaron así demandar a Walmart por discriminación sexual que quedó de manifiesto en desiguales salarios y oportunidades de ascensos, asignaciones de tareas y otros aspectos del entorno laboral de la compañía.

Girshriela Green fue empleada en una tienda de Walmart en Los Ángeles durante casi tres años. Oír la decisión de la Corte Suprema fue “entristecedor”, dijo a IPS. Ella no es parte del colectivo que presentó la demanda, pero señaló que sin dudas participaría en una futura acción judicial.

“No entiendo por qué no se nos respeta igual que a los hombres”, cuando tanto empleados como empleadas hacen el mismo trabajo, planteó.

Green experimentó de primera mano la discriminación salarial a la que hicieron referencia las demandantes.

Cuando la ascendieron a gerenta de departamento, su aumento de sueldo fue de 45 centavos por hora. Sin embargo, los hombres que fueron ascendidos al mismo cargo recibieron un aumento de 80 centavos por hora.

Aunque Green citó esos argumentos, también observó que Walmart “podría ser un lugar de trabajo maravilloso” y que hay “cambios y ajustes que deberían hacerse” para ser “justos con todos”.

Una decisión “profundamente perturbadora” La decisión de la Corte Suprema fue “un golpe a la justicia”, dijo a IPS Jennifer Stapleton, directora adjunta de Making Change at Walmart (Haciendo un cambio en Walmart), una campaña que lleva a cabo el sindicato Unión Internacional de Trabajadores de la Industria de Alimentos y de Establecimientos Comerciales (UFCW, por sus siglas en inglés).

El empleado promedio en Walmart gana 15.000 dólares al año, señaló Stapleton, y “la idea de que una mujer que gana un salario inferior a lo que se considera el umbral de pobreza va a demandar a una corporación enorme como Walmart “por sí misma no es realista”.

“Es exactamente por esta situación que se crearon las demandas colectivas”, agregó Stapleton.

Y ahora, el tribunal más importante de la nación rechazó ésta.

En un comunicado divulgado el lunes, el presidente de UFCW International, Joe Hansen, dijo que el fallo fue “profundamente perturbador”, porque “el máximo tribunal de nuestra nación le ha dado la espalda a una solución colectiva para trabajadoras que enfrentan injusticias generalizadas”

La Organización Nacional para la Mujer también expresó inequívocamente su desaprobación en un comunicado emitido el lunes en el que declaró que, en este caso, la mayoría de la Corte Suprema había “fallado contra las mujeres al alinearse con el mayor discriminador de empleo del país”.

Otras numerosas organizaciones sin fines de lucro, no gubernamentales y sindicales, reaccionaron de manera similar.

Sin embargo, Walmart señaló el lunes en un comunicado que “cada mujer (empleada) y cada cliente pueden sentirse aún mejor en relación a la compañía a consecuencia de la decisión de hoy”. También dijo que le complace el fallo, por creer que la Corte Suprema tomó la decisión correcta, y citó el hecho de que “durante muchos años” Walmart tuvo “fuertes políticas contra la discriminación”.

Se requiere a todas las empresas tener políticas antidiscriminación; no tenerlas es ilegal.

Una historia de discriminación y violaciones laborales Walmart niega desde hace tiempo las acusaciones de que discrimina a su personal femenino en materia salarial y de oportunidades de ascensos, asignación de tareas y, en general, en el lugar de trabajo.

En 2007, la organización Human Rights Watch, con sede en Nueva York, publicó el informe “Discounting Rights”, sobre las condiciones laborales en Walmart. Entre otras conclusiones, halló “pruebas significativas de una política corporativa de discriminación” y que “las empleadas de toda la nación estaban sujetas a un patrón común y a la práctica de la discriminación”.

Según las demandantes, cuyos argumentos se usaron como evidencia en el informe, en Walmart se usaban los estereotipos de género como base para tomar decisiones, incluidas las relativas a las asignaciones de tareas y a las pagas.

Walmart da vía libre a los gerentes para que tomen estas decisiones, y las demandantes sostuvieron que, a consecuencia, los hombres que trabajan en la empresa se benefician desproporcionadamente de esa libertad, lo que se manifiesta tanto en sus sueldos como en sus puestos de liderazgo.

Fue común escuchar comentarios altamente discriminatorios. Una empleada señaló que un gerente de una tienda del sudoriental estado de Florida dijo que a los hombres les pagaban más porque “los hombres están aquí para hacer carrera y las mujeres no. La venta minorista es para las trabajadoras en el hogar que simplemente necesitan ganar dinero extra”.

“Discounting Rights” también halló evidencias de violaciones en materia de sueldos y horarios además de la discriminación sexual en Walmart. Para el año de publicación de ese informe habían tenido éxito tres demandas colectivas contra la empresa por violaciones salariales y de horarios. La firma pagó alrededor de dos millones de dólares por concepto de daños, abogados y otros costos.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=98506