Octubre 2010


por Raj Patel

Miles de millones de personas son incapaces de imaginarse ya su vida sin los supermercados. Pero, mientras empujamos nuestros carros de la compra, ¿qué fuerzas nos empujan a nosotros?

1. Los supermercados dominan la cadena alimentaria.
Hace un siglo, las empresas que controlaban el comercio mundial de alimentos -Cargill, Louis Dreyfus, Continental Grain y Bunge- eran mayoristas. Hoy, esos gigantes han quedado empequeñecidos al lado de los supermercados que gobiernan el sistema alimentario global, desde la granja hasta el plato. La estadounidense Walmart, la cadena comercial más grande del planeta, tiene unas ventas superiores al 2% del PIB de EE UU, y, con los 2,1 millones de dependientes, encargados de almacén y responsables de logística que trabajan en sus 8.416 tiendas, desde Shenzhen hasta Shreveport, es una de las empresas con mayor número de empleados del mundo; sólo el Ejército chino cuenta con más gente en su nómina. Los supermercados dieron el primer salto a los países en vías de desarrollo en los 90; en la actualidad, representan más de la mitad del comercio minorista de alimentos en Latinoamérica y China.

2. Pero eso no significa que todos comamos lo mismo.
El éxito en Asia de Carrefour, la poderosa cadena francesa, no se produjo porque Oriente, famoso por su intolerancia a la lactosa, desarrollara de pronto un antojo de queso brie. A diferencia de McDonald’s, los supermercados no se limitan a imponer a otros los prejuicios culturales de sus países de origen: en Pekín, Walmart vende tortugas vivas para hacer sopa y presume de tener crema hidratante hecha con placenta de oveja (una legendaria reductora de arrugas). Ahora bien, los supermercados sí son factores importantes en lo que los epidemiólogos llaman la transición nutricional: los alimentos frescos, locales, están perdiendo terreno ante unos artículos procesados que suelen tener más sal, grasas y azúcar, y son mucho más rentables para las tiendas. ¿El resultado? Un aumento espectacular de los índices de obesidad en todo el planeta.

3. A la hora de hablar de vigilancia, la CIA no es nada en comparación con los supermercados.
El primer supermercado de la historia, King Piggly Wiggly en Memphis, Tennessee (EE UU), guiaba a los compradores de 1916 a través de un laberinto de pasillos alambrados para hacerles pasar por todos los artículos antes de llegar a la caja. El Gran Hermano de los supermercados actuales es mucho más sofisticado: las tecnologías modernas como el etiquetado con identificación por radiofrecuencia y la obtención de datos -la única base de datos con una capacidad superior a la de Walmart es la del Pentágono- sirven para vigilar los hábitos de los consumidores y fomentar al máximo las compras impulsivas. Es muy probable que la familia Walton (dueña de Walmart) sepa más de una persona china corriente que el director de la CIA, Leon Panetta.

4. A los supermercados no les gustan los pobres.
Cuando llegaron los primeros Carrefour y Tesco al sureste asiático y Latinoamérica, escogieron emplazamientos en las zonas más elegantes de Bangkok y Buenos Aires. Los supermercados tienen costes elevados -una sucursal normal guarda reservas de cientos de miles de artículos- y márgenes escasos: el beneficio depende del volumen de compra. Por consiguiente, estas tiendas de grandes cajas buscan consumidores con coches, un indicador de riqueza importante en los países en vías de desarrollo. Lo irónico es que los supermercados suelen ser más baratos que otras tiendas locales; una caja de cereales puede ser un 40% más cara en ellas que en una gran superficie.

5. La variedad es un engaño.
El auténtico genio malvado de las grandes cadenas no está en la lasaña congelada; está en el imperio logístico que hace falta para llevar plátanos desde una plantación en Honduras hasta el supermercado local. La variedad estacional se ha sacrificado debido a la facilidad de transporte, y las granjas con más capacidad de ofrecer una monótona colección de frutas y hortalizas con carne resistente a los golpes y piel de cera han ganado la batalla. Por suerte, ha habido una reacción: han empezado a proliferar los mercados urbanos de productos locales, tanto en la neoyorquina Union Square como en el distrito Shibuya de Tokio, y los grupos de agricultores y consumidores están experimentando con nuevas tecnologías para distribuir la agricultura local. Es posible que estos nuevos supermercadillos sean el futuro de los alimentos.

Anuncis

El Correo. 24 de octubre de 2010. Gustavo Duch

Los precios de muchas materias agrícolas -todas aquellas que entran en el mercado global- se determinan, y perdonen el lenguaje, «por las interacciones entre la oferta y la demanda en las Bolsas más importantes del mundo». Ya saben ustedes que en el mercado del parqué no se intercambian sacos de trigo o patatas, sino que se negocian contratos de compraventa en los que se especifican cantidades y plazos de entrega. Un mercado invisible de futuros impredecibles.

Hasta hace varias décadas este modelo se encontraba, al menos, compensado por una serie de políticas regulatorias que buscaban estabilidad en los precios de los alimentos. En el comercio internacional los aranceles protegían las economías nacionales. En el comercio interno se contaba con servicios de almacenamiento público de grano, precios de referencia y cuotas de producción, como mecanismos para hacer más equilibrados los mercados. Pero, a partir de los años 90, las políticas neoliberales se diseñan para eliminar cualquier medida regulatoria. Se entablan las primeras negociaciones que llevarán a la formación de la Organización Mundial del Comercio, las primeras reformas de la Política Agraria Común, los primeros Tratados de Libre Comercio, etcétera. En su ecuación, el precio de los alimentos lo marcará desde entonces, indiscriminadamente, el mercado de futuros.

Estos mercados llevan asociada una figura, los especuladores, porque de eso se trata, de regatear con el porvenir. De comprar y esperar el mejor momento para vender; y está claro que no aguardan frente a la ventana esperando ver si llueve mucho o poco, si hiela o no. ¿Podemos generar dudas sobre las próximas cosechas, se preguntan, rascándose la barbilla? Si las noticias dicen, por ejemplo, que en Rusia hay mucha sequía… que corra la pólvora mediática, que el incendio nos favorecerá.

Sobre esto nos habla Kaufman en el reportaje ‘La burbuja alimentaria’, y explica un elemento clave en la evolución de los mercados de futuro, y consecuentemente en los precios finales de los alimentos: la llegada de los fondos de inversión a estos territorios. «La historia de la alimentación tomó un giro siniestro en 1991. Ese año Goldman Sachs decidió que el pan nuestro de cada día podría suponer una excelente inversión. Con su acostumbrado cuidado y precisión, los analistas de Goldman se dedicaron a transformar los alimentos en concepto. Seleccionaron ocho productos primarios mercantilizables y elaboraron un elixir financiero que incluía ganado, café, cacao, maíz, porcino y una o dos variedades de trigo… que a partir de entonces se conoció como Índice de Materias Primas de Goldman Sachs. Desde la innovación de Goldman, miles de millones de nuevos dólares han aplastado el suministro y la demanda reales de trigo».

Un banco de inversiones (rescatado con fondos públicos), al que luego se sumaron otros (Citigroup, Bank of America, Deutsche Bank) maneja los hilos de un derecho humano. Provocaron la crisis alimentaria de 2007 y 2008, con la terrible consecuencia de aumentar en 250 millones el número de personas que pasan hambre. Y ahora, de nuevo, están agazapados inflando la burbuja. Si se hacen realidad las promesas de reformas en los mercados financieros, una de ellas es clara y urgente.
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PALABRE-ANDO: http://gustavoduch.wordpress.com
LO QUE HAY QUE TRAGAR: http://loquehayquetragar.wordpress.com/
“Porque contar es otra forma de caminar”

Freddy Ordóñez
Font: Rebelión

Las Grandes Cadenas de Distribución: El neoliberalismo oculto en nuestra vida cotidiana.

Una acción rutinaria como esperar el transporte público, puede terminar dando elementos para analizar las transformaciones culturales producidas por la presencia de Grandes Superficies y Cadenas de Supermercados: Los buses y busetas no indican su transitar por barrios y calles, sino que sus rutas señalan si pasan por frente a un almacén de la cadena Carrefour o Éxito, por ejemplo.

Otro elemento interesante tiene que ver con las transformaciones en el lenguaje y los significados dados a las palabras. En Bogotá, es normal referirse al dueño del minimercado de barrio o al tendero con la expresión “vecino”, con lo cual se identifica a esta persona como parte del entorno más próximo y cotidiano, habitante del barrio, de la cuadra, etc., con un aire de familiaridad si se quiere. Como parte de su proceso de expansión el grupo Éxito ha venido implementando los supermercados “Éxito Vecino”, modelo con un tamaño mucho menor al de los grandes almacenes y que tiene por finalidad hacerse a los clientes de localidades y sectores no centrales o cercanos a una gran superficie de dicha compañía.

(més…)

El passat dissabte 16 d’octubre, enmig de la Fira Ecoviure al Palau Firal de Manresa, el grup antisúpers de la Catalunya Central va representar novament el “Zoològic Agroecològic”, la paròdia que critica les grans superfícies de distribució mitjançant un zoològic amb els últims exemplars de pagès ecològic, consumidora responsable, botiguer de barri i panotxa no-transgènica.

L’objectiu era crear consciència entre el visitant de la Fira (possiblement sensibilitzat sobre la necessitat de la producció ecològica) que el producte ecològic que venen les grans superfícies en realitat alimenta la maquinària d’un model de distribució que causa greus impactes socials i ambientals. L’assistència de públic va ser inferior a la d’anys anteriors, i la transmissió del missatge segurament es veia perjudicada per l’amplitud de l’espai i la dispersió del so.

Una confirmació que dins els sectors promotors del producte ecològic i local no s’associa la gran superfície a agent implícitament anti-ecològic, és precisament el fulletó d’ “El Rebost de Productes Naturals del Bages” (que circulava per la Fira), un projecte del Consell Comarcal, que inclou a Carrefour dins la llista de proveïdors de producte natural del Bages, compartint el lloc amb petits productors ecològics per a qui la gran superfície representa una gran amenaça.

Irònicament, el “Dia Mundial pel Treball Decent” (el 7 d’octubre), la cadena de supermercats Aldi emprèn accions legals contra la Campanya Roba Neta Alemana, per publicar un fullet que treu a la llum les condicions laborals de les fàbriques situades Àsia que subministren a l’empresa.

En el  fullet,  l’organització Christliche Iniciativa Romero (CIR), membre de la Campanya Roba Neta Alemanya, revela el costat fosc dels productes de Aldi.El fullet imita la publicitat que realitza la cadena de supermercats Aldi sobre les ofertes de roba i sabates, però en aquest cas introdueix informació sobre violacions de drets laborals fonamentals, que es realitzen en les cadenes de subministrament de les fàbriques asiàtiques que pertanyen a Aldi. òbviament, a l’empresa Aldi no li va agradar gaire aquesta manera de complementar la informació ha engegat mesures cautelars contra CIR.

La Campanya Roba Neta Internacional (CCC per les seves sigles en anglès) porta temps denunciant els abusos que es cometen en aquestes fàbriques; on les hores extraordinàries són obligatòries i no remunerades, els salaris són inacceptables i les condicions de salut i seguretat de les fàbriques són insuficients.

No obstant això, fins ara l’empresa alemanya no havia parat atenció en les pràctiques laborals de les seves fabriques situades a àsia. Aldi, no ha mostrat cap mena de voluntat de canvi cap a les seves pràctiques, ni s’ha prestat a dialogar amb la CCC. Ara, en lloc d’assumir la seva responsabilitat i rectificar les seves accions empresarials per tal de posar fre a les condicions d’explotació en les seves cadenes de subministrament, decideix silenciar les veus crítiques per mitjans legals.

Des de la Campanya Roba Neta, demanem a Aldi que:

• Suspengui immediatament l’adopció de mesures legals contra CIR (organització membre de CCC Alemanya)
• Sigui transparent: publiqui el llistat dels seus proveïdors en els països de producció i informe periòdicament sobre les condicions de treball
• Es responsabilitzi i canvii les seves pràctiques de compra, per facilitar als seus proveïdors l’adhesió i el respecte als estàndards laborals fonamentals
• Garanteixi el compliment dels drets laborals fonamentals en tota la cadena de subministrament.
• Adopti i apliqui el codi de conducta elaborat per la CCC en tota la seva cadena de subministrament i supervisi el seu compliment per entitats independents.

Per enviar un e-mail de protesta a Aldi, fes clic aquí:

http://www.ci-romero.de/protestaktion_aldi10/

El fullet de CCC Alemanya es pot trobar aquí:

http://www.ci-romero.de/fileadmin/images/ccc/ALDI-Prospektpersiflage.pdf

Informació complementària:

La Campanya Roba Neta va presentar el passat mes de juny l’informe “Passin Per Caixa. Les grans superfícies i les condicions laborals en la indústria de la confecció”, on s’exposen els resultats de la investigació que la CCC va realitzar l’any 2008 a 30 fàbriques proveïdores d’Aldi, Lidl, Carrefour, Tesco i Wal-Mart a Tailàndia, Sri Lanka, Bangla Desh i l’índia.
El mercat alemany és el que concentra el gruix de la facturació de Aldi.

Aldi va obrir la seva primera botiga a Espanya el 2002.
La multinacional alemanya gestiona actualment a Espanya 221 establiments (font: Alimarket)

Altres informes recents de la CCC sobre Aldi (en anglès i alemany):
Aldi’s Special Bargains from Xina. 2009

http://www.cleanclothes.org/resources/national-ccc/aldis-special-bargains-from-china

Cashing In – Giant Retailers, Purchasing Practices, and Working Conditions in the Garment Industry

http://www.cleanclothes.org/resources/ccc/working-conditions/cashing-in

elPeriódico.cat. JOSEP M. BERENGUERAS / Barcelona

El creixement de les vendes dels productes de la distribució els últims anys és espectacular. La crisi i el canvi d’hàbits del consumidor han impulsat aquests articles econòmics fins a una quota per sobre del 40%, quan fa poc més de tres anys representaven el 30%. No obstant, i després d’arribar a màxims històrics a Espanya al mes de maig, les marques blanques acumulen tres mesos de descensos -encara que lleus- de quota, a causa de les agressives campanyes de les marques més conegudes i el retorn als productes clàssics d’un grup de consumidors.

El gener d’aquest any, la marca blanca tenia una quota de mercat en valor del 38,2%, segons dades de la consultora Symphony IRI. Al febrer va arribar al 39,8%, mentre que al maig es va catapultar fins al màxim de la sèrie, el 40,4% del total de les vendes. No obstant, a partir de llavors aquests productes han vist com el seu mercat es reduïa: al juny van baixar al 40,3%; al juliol, al 39,8%, i a l’agost, al 39,7%.

«El creixement de la marca blanca no ha sigut només una mesura conscient per evitar la crisi, sinó que ha sigut conseqüència del fet que els ciutadans han anat provant nous productes. Basant-nos en això, i en el que ha passat a Alemanya, sembla que hauríem d’estar aproximant-nos al final del creixement d’aquesta part de l’oferta, ja que alguns consumidors ja estan tornant enrere», explica el professor d’Esade Gerard Costa. «S’està començant a entreveure un indici de possible saturació. La marca blanca únicament presenta increments de quota als supermercats grans», assenyala Maribel Suárez, directora de màrqueting de Symphony IRI.

Part de la responsabilitat del descens de vendes de les marques de la distribució la tenen els seus rivals, les firmes líders, que han contra-atacat amb la seva mateixa arma: el preu. Grans marques han iniciat importants campanyes publicitàries i aplicat descomptes per poder recuperar terreny. «Alguns grans fabricants han reconegut implícitament que amb la mateixa marca i producte es poden aportar rebaixes de preus», explica Costa. Danone regala un iogurt pel mateix preu, Coca-Cola ofereix un 15% més de contingut i Procter & Gamble ha apostat per Ariel, Don Limpio i Dodot en format bàsic.

RETORN ALS ORÍGENES / No obstant, apunten fonts d’una important cadena de supermercats, hi ha consumidors que «comencen a tornar a poc a poc als productes de tota la vida». «Ja detectem entre un 25% i un 35% dels consumidors que s’han cansat d’estalviar. Amb la crisi, van canviar d’hàbits pel que pogués passar, però ja ens han dit que per Nadal tornaran a fer la despesa de sempre», assegura Costa. «Són clients que han provat els productes fabricats per les cadenes de súper, els han consumit durant un temps, però el que realment volen fer és tornar a la seva marca de sempre», afegeix.

Costa recorda que una bona part de la causa del creixement de les marques de la distribució la tenen les cadenes: «Si Mercadona creix, la marca blanca també creix». «Ens falta veure què farà Carrefour. Si decideix posicionar-se en els productes propis, la quota de la marca blanca tornarà a pujar; però si aposta, com ha fet a França, per la qualitat, guanyaran vendes les marques principals», afegeix.