Diario Público – 14 de enero de 2010

Un simple viaje desde el campo al supermercado provoca que los alimentos se encarezcan un 490%, de modo que el diferencial medio entre origen y destino se incrementó un 9% con respecto a 2008, cuando la diferencia entre lo que le pagan al agricultor y lo que cobran las grandes cadenas de distribución ya era de un 450%.

Así lo refleja el balance anual del Índice de Precios en Origen y Destino de los Alimentos (IPOD), elaborado por la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) y las organizaciones de consumidores UCE y Ceaccu.

Según estos datos, en 2009 la renta agraria descendió un 5,3% y los precios pagados por el consumidor fueron más bajos. “Los precios en el campo están por los suelos y los márgenes comerciales por las nubes. Las producciones agrarias no están generado valor añadido para los agricultores y ganaderos, pero sí importantes beneficios para otros eslabones de la cadena, caso de las grandes cadenas de distribución”, sostuvo el responsable de Mercados Agrarios de COAG, Miguel Padilla.

Por meses, cabe destacar la escalada del IPOD en el inicio de la época estival. En junio y julio, las diferencias entre el campo y el hogar alcanzaron su máximo histórico, al pagar 6 veces más por los productos.

En 2008 también se dio esta tendencia, y así los meses de verano acumularon los márgenes más escandalosos. “Y es que la gran distribución hace su agosto en estos meses ante un mayor consumo de fruta”, puntualizó Padilla.

Las patatas se encarecen un 1.483%

Había un dicho en España que decía que las patatas son la carne de los pobres, por su valor alimenticio y su menor precio. Pues el consumidor paga un 1.483% más por este producto que lo que vale en el campo. No es el único alimento con margenes escandalosos: Los tomates (1.026% en julio del mismo año), zanahorias (1.225% en diciembre), melones (1.400% en julio), sandías (1.717% en julio) pepino (1.500% en mayo), limones (1,167% en mayo) y calabacín (1.006% en mayo), fueron los alimentos que más se encarecieron en el viaje de la huerta a la mesa.

En ganadería, la carne de cerdo (500% de media) y la ternera, (425% de media) lideraron el ranking.

La UE quiere poner manos en el asunto

En el Consejo de Ministros de Agricultura de la UE de la próxima semana, los ministros de los 27 abordarán el tema de la cadena de valor de los alimentos y posibles medidas para que los agricultores puedan participar más y mejor en el precio final que adquieren los productos agrarios. COAG ha pedido a la ministra Elena Espinosa modificaciones normativas para conseguir una mayor transparencia en la cadena agroalimentaria en aras de garantizar unos precios justos, por encima de costes, para todos los agentes que participan en el proceso.

“El Parlamento y Comisión Europea han reconocido el abuso de poder de la gran distribución en la cadena agroalimentaria; es hora de que los gobiernos tomen decisiones para acabar con la indefensión de productores y consumidores. Además, deben abordar el problema de fondo: la desregulación de los mercados, caldo de cultivo para que la gran distribución campe a sus anchas e imponga condiciones y precios a los eslabones más débiles”, concluyó el portavoz de COAG.