Mónica Vargas y Vicent Boix

La transnacional Danone ha iniciado en España una presumida maniobra de marketing denominada “Juntos Sembramos Vida” (JSV), que pretende reducir la solidaridad al simple hecho de comprar yogures y natillas. Por cada producto Danone que se logre vender en las próximas semanas, la multinacional francesa regalará una semilla para diversos proyectos de Cruz Roja en África. Antes se hacía la digestión con Actimel. Ahora, al mismo precio, se logra cambiar el mundo, o al menos, así se anuncia en la web de la campaña, en letras bien grandes y entre signos de exclamación.

Sin embargo, la crisis alimentaria que pretende combatir JSV, no nace de una falta de producción de alimentos, sino entre otras causas del gran poder corporativo, que en el mundo de la alimentación controla todas las etapas productivas y que poco a poco va eliminando a los pequeños competidores. Y aquí tenemos a Danone, la primera industria lechera intensiva del planeta, la segunda mundial de aguas embotelladas y la segunda en “nutrición infantil”, entre otros “liderazgos”, como el de destruir la ganadería campesina del mundo, asfixiando económicamente a los pequeños productores.

l’article complet aquí